Senilidad de Pájaro
A veces me enojo. Ando como viejo, pero viejo pesao'... justamente lo que aseguro que no seré de aquí a 50 años lo estoy siendo hoy a los 17, ba'h... caramba - y hasta mi fiel "caramba" me suena al de un veterano -. Bué... pero ser un viejo pesao' tampoco ha sido el único indicio de una posible senilidad mental, además ando cansado, mucho, todo el tiempo, a veces creo que es la grasa de las capitales que me tapa los poros de la piel, las vías corporales de respiración, pero es fácil echarle la culpa a todo (y todos) los demás. Existe la posibilidad de que mi cansancio constante se deba a mi mala dieta, mi excesiva ingesta de masas, a mis psicológicas pailas marinas (L) de material de sueño, a mi nula ingesta de agua, a mi escasa ingesta de fruta, a mis 17 años de sedentarismo escondiéndome en el Liceo de las horas de Educ. Física - ba'h -, a los cigarrillos... ¬¬ Ba'h! (reitero con las manos en la cintura!)... Si los cigarrillos realmente me hacen bien!, sobre todos los mentolados, que me limpian - incluyendo espermatozoides - por dentro. Pero siguiendo con lo de mi senilidad, se me pierden las ideas, a veces ando lento, lerdo, y eso es terrible... imaginen: Traspaso mi universo mental a ideas, y eso toma tiempo, transformo mis ideas en palabras, y eso toma mas tiempo... al final, hablo mas lento de lo que pienso, escribo mas lento de lo que hablo, y peor aún, escribo en computador mas lento que todo lo anterior... por lo tanto... eso le resta puntos a mi fiel pc-carbonera, y una maquina de escribir en el horizonte me dice "Cariño" y a su lado una linda pluma de Inglaterra victoriana me mueve el culo como bailarina francesa en prostíbulo de casi Sor Teresa reputación, donde el sonido de pianos y acordeones rompen el humo de cigarrillos en boquillas largas de madame’s pelirrojas, tan intelectuales como putas, un "puta" que llevan con orgullo pues saben que son solamente s-nobas liberales gustosas de la vida, que si la providencia las hubiese ubicado en el papel de macho hubiesen llevado mejor titulo que el de "puta", pero son curiosos los caminos de la providencia, y ellas por nada cambiarían su género venusiano, y si aquello les conlleva el ser "puta", pues Carpe Diem, Vive l' resistance, "orgullo puto" y no "puto orgullo". Ba'h... la vieja me dijo el otro día que parecía anciano escuchando Carlitos Gardel - en este momento me contengo a realizar una crítica a todo lo que representaba mi madre con sus palabras -, bué... y luego hice un caf-est de feibuk y me decía que mi edad psicológica era la de un anciano - y luego otro test me dijo que era 100 % campesino - , y yo: sintiéndome un viejo e' mierda (siempre con cariño) - por dentro... Bué, y así creé mi linda teoría de que mi mente envejecía muchísimo mas rápido que mi cuerpo, y a este paso terminaría muriendo joven como Poeta maldito, y me dije: "tal vez los poetas malditos sintieron lo mismo que yo", y me avalé a que pertenecía a una nueva generación de poetas malditos. Y ya que la agridulce lira de la poesía esbozaba como campanas y cuchillos desde mi corazón en ese momento... me auto convencí casi completamente a que debía vivir como un poeta maldito, me auto convencí con similar intensidad con que a los 4 años, veía spiderman en TV y luego echaba hormigas en mis bolsillos por receta de un niño del jardín infantil, creyendo que así podría ser un hombre araña; me auto convencí con la misma intensidad con que a los 5 años desarmaba - con las herramientas de papá - todo lo que veía en mi casa creyéndome el dr. sabetón; Con la misma intensidad con que a los 9 años leí sobre Picasso y pintaba bodegones (nada que ver); Con la misma intensidad con que a los 10 años ví un documental sobre Albert Einstein y quería ser un científico-genio de grandes ligas leyendo como desquiciado mientras todos jugaban a la pelota en el pasaje; con la misma intensidad con que a los 12 años me compré una guitarra eléctrica ilusionado con ser Marty McFly y tocar Johnny B. Goode; la misma intensidad con que a los 16 años me dejé el bigote y me pinté uno blanco para ser como Charly García, y de alguna forma, pienso casi como él, me muevo como él, compongo y hasta fumo como él; la misma intensidad con que a los 17 años estoy metido en un embrollo tremendo al tomar el papel de dramaturgo y actor principal de una obra, inspirado al ver "Shakespeare In love" y leer a mi Oscar Wilde (L). Así, el clásico de las intensidades, el eterno retorno, la rueda mágica. Y metido en mi nuevo rol de Poeta Maldito, casi como magia, creció en mi la sed de Vino Barato, de cigarrillos, de decadencia, de egolatría, de carpe diem, bohemia!... !Quien sabe qué!, pero ser poeta maldito no es solo vicios y autodestrucción, también va acompañada de filosofar, y así sobre-ca(r)gué mi mente, y entre poesía y filosofía volvió a mi el tema de fondo: la senilidad mental. Y pensé: Oh, viejo cuerpo... ¿no hemos comido y bebido hasta saciarnos? oh si, podemos morir!, ¿no hemos vislumbrado belleza en demasía? oh si, morir podemos tranquilos!, ¿no hemos fumado?, ¿no hemos cantado?, ¿no hemos caminado?, por supuesto!, tanto como para morir en paz!... pero… ¿hemos amado en demasía? ¿Hemos saciado esta sed de amor? ¿Esta sed de amar?... y dije ba'h... creo, es la única razón, o sin-razón que me ata a este mundo. Y aquello me despertó, como levanta-muertos, dándome nuevamente esas ganas de ser joven, no por la pomá' que te vende la tele sobre el mundo juvenil, mas bien... por ganas de no ser viejo, o mas bien, de estar satisfecho... que pésimo es estar satisfecho! quiero nunca saciar mi sed de caminar! de Sta. Lucía! de canciones! de pailas marinas y amor, si, amor sin utilidad, bello y cálido amor en el frío de la suave lluvia de barrio bellas artes!. Y hace un rato me enojé, como viejito gruñón, y arrojé unas llaves sobre la mesa del comedor, botando así la sacarina de mamá. Pero cuando le di la espalda al cuerpo del delito, me di vuelta y puse con cuidado nuevamente de pié aquella pequeña botellita, y cuando le enrosqué su azucarada tapita azul a esta, no pude evitar chuparme el dedo - no digas nada, Freud! - y sentir el dulce azúcar de dieta, dando un gesto de niño contento, ya había olvidado mi enojo (de hecho aún no puedo acordarme cuál fué). Niño contento en vez de anciano gruñón, mmm...los niños también hacen pataletas. Ba'h... los absolutos tampoco son buenos, pues no puedo renegar complemente mi senilidad... y mi niño interno (que cliché, detesto los clichés), no estoy dispuesto al infanticidio, y tampoco de maltratar a los abuelitos -que apropo no tengo: todos se murieron :-) -. Creo que seré ambos, un pequeño gruñoncito, un viejito regalón, y cuando tenga ganas seré adolescente, y aún mas, como puberta de 13 años que simula ser mina de 20, simularé ser adulto cuando aun tiro de las faldas de mamá. Y así me iré a la cama, a soñar, Pues la gente de todas las edades sueñan, y así, en mi mente, un Santiago bebé le dice a un Santiago niño, que le diga a un puberto Santiago, que le diga a un Santiago adolescente, que le diga a un Santiago Adulto Joven, que le diga a un Santiago Adulto, que le diga a un Santiago de ya varios años, que le diga a un Abuelito Santiago que le cuente una historia en sueños a los pequeños Santiaguitos, y a todos en realidad, Una historia linda, de las de siempre, de cuando se pintó un bigote blanco, de cuando desarmó el reloj nuevo de papá, de cuando se emborrachó creyéndose poeta maldito, y de las lindas: con Sta. Lucía, cigarrillos y el amor.
Comentarios