Eso
Se me acabó la cajetilla, ¡Cuánto deseo un mentolado…! ¡O una pipa!... Una pipa me iría de petit bouché, y escoger el tabaco… - ¿Chocolate? – No por hoy… ando con el antojo de otro saborcillo - ¡Ah! Le tengo algo justo, justito… ¡Tabaco de ron… pirata! - ¡Por dios, hombre! ¡Cada día se aprende algo nuevo! – Llévelo, le va a gustar… lo encargué justamente pensando que le apetecería – ¡Por que es ron!... Caramba, ya… déme una bolsita Don pepe, y… ¿alguna novedad en inciensos? – Lamentablemente, ninguna – No importa… déme el clásico, que el anterior me mareó un poquito - ¿No habrá sido otra cosa la que lo mareó? – ¡Caramba… capacito!.
Luego me voy caminando, casi a saltos, ligero pero tranquilo, pipa larga en boca. Me encuentro con la Señora Belén, - Boina belencita, ¿cómo está? – Bien (algo cantadito) ¿y tú? ¡Ya fumando! - Es que este tabaco es nuevo, pues belencita… ¡de ron pirata! – ¡Ron pirata te quiero ver los pulmones, cabrito! – ¡De algo hay que arrepentirse! – Chaito, mejor… ¡vente a tomar tesito pa’ la tarde! Voy a hacer unos dulces… - ¿de petit bouché? - ¡de petit bouché, pues!.
Luego me despido de Belencita, un amor ella, es mi profe de piano y benefactora de delicias. Llego a mi casa, veo a Don Ernesto que me invita a jugar dominó, le enseño la bolsita - ¡de Ron pirata, Don Ernesto! -, y el Don se mata de risa, aunque saborea, pues ambos somos amantes de la pipa. Me siento en mi sillón, y echo tabaco a mi pipa nuevamente, se me acerca mi gatita, enciendo la radio: Suena un valsecito de Strauss que me enamora, me levanto y hago figuras en el aire con mi pipa mientras danzo, la gata me mira desde el sillón como acostumbrada a tal espectáculo… ¡Sorpresa! El ave de la inspiración se ha posado nuevamente, casi anidando, sobre mi cabeza. Me dirijo al escritorio… ¿máquina de escribir o pluma?... ¡Pluma! – Escojo el sentimiento al romanticismo. Y mientras escribo, levanto la cabeza un segundo para continuar fumando, y al mirar el techo pienso: Esa piel, tierna como las uvas, de fragancia cristalina y embriagadora, tesoro inocente de culpabilidad exquisita, silencio nocturno de compases alucinantes, como el firmamento, silencio como de estrella… Creo que me he vuelto adicto a esa serenidad, como de brasas en el fogón... Debo de sentirme algo ebrio… ¿cuándo será el próximo festival esporádico de poetas bohemios?... Tal vez haga un poema sobre ella.
Luego me voy caminando, casi a saltos, ligero pero tranquilo, pipa larga en boca. Me encuentro con la Señora Belén, - Boina belencita, ¿cómo está? – Bien (algo cantadito) ¿y tú? ¡Ya fumando! - Es que este tabaco es nuevo, pues belencita… ¡de ron pirata! – ¡Ron pirata te quiero ver los pulmones, cabrito! – ¡De algo hay que arrepentirse! – Chaito, mejor… ¡vente a tomar tesito pa’ la tarde! Voy a hacer unos dulces… - ¿de petit bouché? - ¡de petit bouché, pues!.
Luego me despido de Belencita, un amor ella, es mi profe de piano y benefactora de delicias. Llego a mi casa, veo a Don Ernesto que me invita a jugar dominó, le enseño la bolsita - ¡de Ron pirata, Don Ernesto! -, y el Don se mata de risa, aunque saborea, pues ambos somos amantes de la pipa. Me siento en mi sillón, y echo tabaco a mi pipa nuevamente, se me acerca mi gatita, enciendo la radio: Suena un valsecito de Strauss que me enamora, me levanto y hago figuras en el aire con mi pipa mientras danzo, la gata me mira desde el sillón como acostumbrada a tal espectáculo… ¡Sorpresa! El ave de la inspiración se ha posado nuevamente, casi anidando, sobre mi cabeza. Me dirijo al escritorio… ¿máquina de escribir o pluma?... ¡Pluma! – Escojo el sentimiento al romanticismo. Y mientras escribo, levanto la cabeza un segundo para continuar fumando, y al mirar el techo pienso: Esa piel, tierna como las uvas, de fragancia cristalina y embriagadora, tesoro inocente de culpabilidad exquisita, silencio nocturno de compases alucinantes, como el firmamento, silencio como de estrella… Creo que me he vuelto adicto a esa serenidad, como de brasas en el fogón... Debo de sentirme algo ebrio… ¿cuándo será el próximo festival esporádico de poetas bohemios?... Tal vez haga un poema sobre ella.
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